El conflicto electoral en Boca Juniors toma un giro oscuro: la jueza Alejandra Abrevaya, quien suspendió las elecciones, denuncia amenazas de muerte. La magistrada, recusada por el club, enfrenta custodia policial.
Las amenazas, recibidas a través de redes sociales, incluyen imágenes inquietantes que llevaron a asignarle seguridad. Aunque este hecho no fue el motivo de su retiro temporal de la causa, la recusación presentada por el club destaca supuestas parcialidades en su proceso.
Abrevaya, mediante una medida cautelar, impidió los comicios tras la denuncia de la oposición sobre presuntas irregularidades en el padrón. La recusación argumenta sesgo y violación del derecho de defensa, alegando que declaraciones testimoniales no fueron trasladadas a la defensa de Boca.
La Cámara de Apelaciones, bajo Analía Romero interinamente, evalúa la recusación y la posibilidad de mantener la cautelar. Dos escenarios se presentan: que la nueva jueza decida el destino de la medida o que la causa regrese a Abrevaya. La incertidumbre legal persiste en Boca.