En un mercado de pases que parecía haber cerrado sus puertas para Boca Juniors, el club sorprendió a propios y extraños al reactivar las negociaciones en las últimas horas. Pese a haber incorporado ya a seis jugadores y tras la eliminación en la Copa Sudamericana, el Xeneize no se conformó y decidió volver al ruedo con un objetivo claro: reforzar su plantilla antes del cierre del mercado local, que finaliza el 6 de septiembre.
Uno de los movimientos más destacados es la posible llegada de Juan Barinaga, lateral derecho de Belgrano, por quien Boca estaría dispuesto a desembolsar 2.5 millones de dólares por el 80% de su ficha. Este fichaje cubriría el vacío dejado por Luis Advíncula, quien estará ausente debido a su convocatoria con la selección peruana. Sin embargo, la decisión de incorporar un lateral ahora, cuando Boca no cuenta con una alternativa natural desde la lesión de Lucas Blondel en marzo, resulta llamativa. Durante meses, el técnico Diego Martínez tuvo que improvisar con centrales como Lautaro Di Lollo y Nicolás Figal en esa posición.
A pesar de las dificultades para encontrar un lateral derecho, Boca no se quedó solo con esa opción. El Consejo de Fútbol, encabezado por Juan Román Riquelme, realizó llamados de última hora a varios jugadores. Uno de los contactos más recientes fue con Claudio Aquino, figura de Vélez Sarsfield, a quien Riquelme habría llamado personalmente para tratar de convencerlo de unirse al equipo. No obstante, el Fortín no tiene intenciones de desprenderse del jugador, cuyo contrato vence en diciembre.
Otro intento de Boca fue por Jaminton Campaz, mediocampista colombiano de Rosario Central, pero las negociaciones no prosperaron debido a la firme postura del club rosarino de no vender al jugador. Además, en los días previos, Boca envió una oferta tardía a Colo-Colo por Carlos Palacios, que también fue rechazada.
Con el mercado de pases llegando a su fin, la incertidumbre reina en Boca Juniors. Aunque el técnico Diego Martínez ha expresado su satisfacción con el plantel actual, no ha cerrado la posibilidad de nuevas incorporaciones. Con días decisivos por delante, el club deberá decidir si continúa buscando refuerzos o si se conforma con los jugadores que ya tiene. Lo cierto es que, hasta el último minuto, Boca Juniors mantiene viva la posibilidad de sumar un nombre más a su plantilla.