River Plate, bajo la dirección de Marcelo Gallardo, ha demostrado una vez más por qué es uno de los equipos más temidos y respetados del continente. En apenas cuatro días, el conjunto millonario no solo consiguió el pase a las semifinales de la Copa Libertadores al vencer a Colo Colo, sino que también se llevó una de las victorias más resonantes de la temporada: el «Suplantazo» ante Boca Juniors en La Bombonera, derrotando al clásico rival con un equipo plagado de suplentes.
La victoria frente a Colo Colo fue el broche de oro para una semana que cualquier hincha de River recordará con orgullo. En un Monumental que parece invencible, con más de 86.000 almas alentando, el equipo de Gallardo logró superar a un combativo conjunto chileno, encabezado por Arturo Vidal, con una actuación sólida y contundente. Aunque no fue el River más brillante de la era Gallardo, sí fue uno que rememoró al campeón de 2015: fuerte en defensa, seguro en el mediocampo y letal en los momentos justos.
Pero lo que hizo de esta semana una de las más especiales para el club de Núñez no fue solo la clasificación a las semifinales. El sábado anterior, Gallardo sorprendió a todos al derrotar a Boca en su propia casa con un equipo repleto de suplentes. El resultado no solo dejó a los hinchas xeneizes perplejos, sino que generó tensiones internas, con discusiones entre los jugadores y abucheos por parte de la afición local. Este «Suplantazo» en La Bombonera ha sido una de las victorias más comentadas del año, dejando en claro que Gallardo sabe cómo manejar a todo su plantel, independientemente de quién juegue.
Facundo Colidio, quien había sido cuestionado en algunos partidos, silenció las críticas con un gol decisivo, mientras que jugadores como González Pirez y Manuel Lanzini demostraron que están a la altura de las circunstancias. Además, el liderazgo de los campeones del mundo Marcos Acuña, Germán Pezzella y Franco Armani fue clave para mantener la solidez defensiva y el equilibrio en los momentos más tensos.
El balance de estos cuatro días para River es perfecto. Gallardo no solo sigue invicto desde su regreso, sino que también ha logrado reducir la brecha entre titulares y suplentes, consolidando un equipo competitivo y versátil. Ahora, el Millonario se prepara para las semifinales de la Libertadores, con la posibilidad de jugar dos de los tres partidos que le separan de la gloria en el Monumental.
El guion de esta semana parece sacado de una película épica, pero en River tiene un responsable claro: Marcelo Gallardo. El «Muñeco» ha demostrado una vez más que, con él al mando, su equipo puede ganar con titulares o suplentes, y siempre con la misma mentalidad ganadora.