Después de cumplir dos fechas de sanción, Sergio Romero volvió a ocupar el arco de Boca Juniors en el encuentro contra Tigre, pero su regreso no fue exitoso. El Xeneize sufrió una dura derrota por 3-0, y el ex arquero de Manchester United se convirtió en uno de los puntos más cuestionados del equipo.
La preocupación entre los hinchas crece respecto a la continuidad de Romero en la titularidad. En la conferencia de prensa posterior al partido, Fernando Gago, nuevo entrenador del club, dejó claro que la decisión sobre quién será el arquero se tomará «partido a partido», destacando que jugará «el que mejor esté». Esta declaración abre la posibilidad de que Leandro Brey, quien espera su oportunidad, asuma la responsabilidad bajo los tres palos en el próximo partido de Boca ante Gimnasia por la Copa Argentina.
La situación de Romero se complica aún más tras un fuerte cruce con los hinchas en el pasado Superclásico y su rendimiento inconsistente en las últimas semanas. La presión aumenta para el arquero, que ha sido objeto de críticas por su falta de solidez en el arco.
La próxima semana será crucial para definir el futuro inmediato de Chiquito en el equipo. Con la necesidad de mejorar y volver a la senda del triunfo, Boca enfrenta un desafío doble: recuperar su rendimiento en la cancha y restablecer la confianza de su hinchada. ¿Podrá Romero demostrar que merece seguir siendo el guardián del arco Xeneize o será el momento de un cambio en la portería? La respuesta se conocerá pronto en el encuentro ante Gimnasia, programado para el miércoles a las 21:10 hs en Rosario.