El talento de 22 años, Alan Velasco, está a punto de convertirse en nuevo jugador de Boca Juniors. Su decisión de vestir la camiseta azul y oro dejó atrás las cifras millonarias y las tentaciones de otros clubes, consolidando su anhelo de jugar en La Bombonera. El mediocampista ofensivo, que militaba en el FC Dallas de la MLS, fue el motor que impulsó el cierre de esta operación que parecía estancada.
El Xeneize puso sobre la mesa una oferta de 10 millones de dólares por el 90% del pase, y aunque inicialmente el club estadounidense pedía 11,8 millones, el compromiso de Velasco hizo que los dirigentes texanos aceptaran las condiciones. La negociación no estuvo exenta de sacrificios: Dallas le ofreció la capitanía y el icónico dorsal número 10, además de una mejora salarial. Sin embargo, Velasco rechazó estos privilegios para concretar su llegada a Boca.
El volante ofensivo también desestimó una propuesta más lucrativa de un club argentino cuyo nombre no trascendió, reafirmando que su único objetivo era mudarse a Brandsen 805. Este gesto demuestra su admiración por el equipo de La Ribera y su entusiasmo por ser parte de un proyecto deportivo que promete desafíos importantes.
Velasco, surgido de Independiente, tiene en su historial un talento innegable que lo llevó a destacar tanto en el fútbol local como internacional. Ahora, su incorporación a Boca no solo ilusiona a los hinchas, sino que también lo posiciona como una de las grandes apuestas de cara al 2025, un año que incluye competencias de alto nivel como el Mundial de Clubes.
La firma de Velasco sería inminente, y su llegada marcaría un nuevo capítulo en el mercado de pases de Boca, que ya suma refuerzos de jerarquía como Ander Herrera.