La entrevista de Juan Roman Riquelme

La Inspección General de Justicia (IGJ) resolvió que Boca Juniors deberá transparentar su información financiera y administrativa, luego de que la oposición presentara más de 90 pedidos de informes sin recibir respuesta. La decisión llega tras una denuncia del representante de la minoría en la Mesa Directiva, Sergio Brignardello, quien argumentó que la falta de datos impedía ejercer un control adecuado sobre la gestión del club.

El conflicto se originó el año pasado, cuando la dirigencia aprobó el balance sin haber brindado detalles sobre sueldos, contratos y la cantidad exacta de socios. La oposición, al no contar con la información solicitada, consideró que no podía representar correctamente a aquellos socios que no votaron a favor de la conducción actual. Ante la falta de respuestas, Brignardello llevó el caso a la IGJ, que finalmente le dio la razón y emitió un apercibimiento contra el club.

La resolución del organismo no anula la Asamblea en la que se aprobó el balance, pero establece una serie de medidas que Boca deberá cumplir. En primer lugar, la institución está obligada a responder los requerimientos de información formulados por la oposición, detallando aspectos como el número total de socios y su distribución entre activos y adherentes, así como los mecanismos por los cuales algunos adherentes lograron la condición de activos. Además, deberá informar sobre la cantidad de empleados del club y los montos que perciben los integrantes del Consejo de Fútbol en calidad de contratados.

Asimismo, la IGJ determinó que Boca debe elaborar un reglamento interno que garantice el derecho a la información de los socios. Dicho documento deberá ser aprobado en Asamblea y quedar a disposición del organismo para su revisión. Si el club no cumple con estas exigencias, podría enfrentar sanciones más severas en el futuro.

La postura de Boca ante este dictamen aún no ha sido comunicada oficialmente, pero la resolución de la IGJ marca un precedente importante en cuanto a la transparencia institucional dentro del club. Mientras tanto, los socios aguardan una respuesta concreta por parte de la dirigencia, que deberá definir cómo y cuándo proporcionar la información solicitada. Tal como sostiene frecuentemente Juan Román Riquelme, «el club es de los socios», y ahora estará en manos de la conducción demostrarlo con hechos.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.