La reciente eliminación de Boca Juniors en el repechaje de la Copa Libertadores ante Alianza Lima ha desatado una ola de críticas tanto dentro como fuera del club. Tras la derrota, que dejó al equipo de Fernando Gago en una situación delicada, muchos se han expresado en contra de la conducción del club, y entre ellos, Mauricio Macri, ex presidente de la Nación y del club Xeneize, ha sido uno de los más duros en sus declaraciones.
Macri, quien en 2023 fue candidato a vicepresidente del club junto a Andrés Ibarra, no ocultó su malestar al referirse a la crisis por la que atraviesa Boca. En una breve intervención mientras se dirigía a su vehículo, el ex mandatario expresó su tristeza por el momento que vive el club, calificando la situación como «muy triste» y agregando con dureza: «Estamos en el fondo del mar».
El ex presidente, que durante su gestión en Boca llevó al club a conquistar importantes logros tanto a nivel nacional como internacional, apuntó directamente contra la actual conducción encabezada por Juan Román Riquelme. Macri aseguró que lo hecho en su mandato está siendo desmantelado y que el equipo se encuentra en una situación precaria a pesar de los esfuerzos de años anteriores: «Fueron muchos años para poner a Boca en un lugar maravilloso y ahora estamos en el fondo del mar», dijo.
Además de Macri, otras figuras vinculadas al club, como Andrés Ibarra, quien fuera su compañero de fórmula en las últimas elecciones, también se pronunciaron en contra de la actual dirigencia. Ibarra, a través de sus redes sociales, calificó la eliminación como «inadmisible» para la grandeza del club, añadiendo que lo sucedido fue una «falta de respeto» a la historia de Boca. En la misma línea, Mario Pergolini, ex vicepresidente del club durante la gestión de Jorge Amor Ameal, también arremetió contra la conducción actual, señalando la falta de visión y de decisiones acertadas por parte de los líderes del club.
La derrota ante Alianza Lima no solo dejó al equipo sin posibilidad de competir en la Copa Libertadores, sino que también expuso las tensiones internas dentro de la dirigencia de Boca, que sigue siendo un tema de debate y polémica entre los hinchas, exjugadores y figuras de la política interna del club.
Con la continuidad de Fernando Gago en juego y el futuro de la institución en una encrucijada, los próximos días serán cruciales para definir el rumbo del club. La presión sobre la gestión de Riquelme y la dirigencia actual continúa creciendo, mientras que la hinchada, que ha mostrado su descontento en distintas manifestaciones, espera respuestas claras y soluciones a la crisis que vive el Xeneize.