La polémica por el penal anulado a Julián Álvarez en la tanda de octavos de final de la Champions League entre Atlético de Madrid y Real Madrid sigue generando repercusiones. Ante la consulta del conjunto colchonero, la UEFA respaldó la decisión del árbitro Szymon Marciniak y el criterio aplicado por el VAR, aunque dejó entrever la posibilidad de revisar la normativa vigente sobre contactos involuntarios.
El episodio en cuestión se produjo en la definición por penales, cuando el delantero argentino ejecutó su remate y, en una imagen que solo se percibe cuadro por cuadro, pareció tocar el balón con su pie de apoyo antes del impacto definitivo. Este doble contacto llevó a la intervención del VAR, que instó al árbitro polaco a anular la conversión y otorgar el saque a favor del Real Madrid, amparándose en la regla 14.1 del reglamento.
Desde la UEFA emitieron un comunicado en el que explicaron los fundamentos de la decisión: «Aunque el contacto fue mínimo, existió y, bajo la normativa actual, el gol no podía ser validado». Sin embargo, el propio organismo dejó abierta la posibilidad de entablar conversaciones con la FIFA y la IFAB para evaluar si la regla debería modificarse en aquellos casos en los que el doble toque sea «claramente involuntario».
En este contexto, Atlético de Madrid manifestó su descontento y su entrenador, Diego Simeone, se mostró desafiante en la conferencia de prensa posterior al encuentro. «Levanten la mano los que vieron que tocó dos veces la pelota», cuestionó el técnico argentino ante los periodistas presentes, sin obtener respuestas afirmativas.
Más allá del resultado, el episodio podría sentar un precedente y derivar en una revisión reglamentaria que brinde mayor claridad en situaciones similares, evitando futuras controversias en el máximo torneo de clubes de Europa.