La Selección Argentina está muy cerca de asegurar su clasificación al Mundial de 2026 y podría lograrlo incluso antes de disputar su compromiso ante Brasil por la fecha 14 de las Eliminatorias Sudamericanas. El equipo dirigido por Lionel Scaloni lidera la tabla con 28 puntos y necesita apenas un empate para confirmar su presencia en la Copa del Mundo. Sin embargo, hay un escenario en el que el pasaje podría quedar sellado sin necesidad de sumar ante la Canarinha.
El punto clave de esta ecuación es Bolivia, que actualmente ocupa la séptima posición en la tabla con 13 unidades, lo que la coloca en zona de repechaje. Este martes, la Verde recibirá a Uruguay a las 17:00 (hora de Argentina) en un duelo determinante para la clasificación. Si el equipo de Marcelo Bielsa se impone en la altura de La Paz, Bolivia quedaría estancada con la misma cantidad de puntos y ya no tendría posibilidades matemáticas de alcanzar a la Albiceleste.
En el caso de un empate entre Bolivia y Uruguay, la situación también favorecería a Argentina. La selección boliviana sumaría solo un punto y llegaría a 14 unidades, quedando a una distancia irremontable del equipo de Scaloni con solo cuatro fechas por jugarse. En este escenario, la clasificación quedaría asegurada incluso antes del inicio del clásico sudamericano contra Brasil en el estadio Monumental.
No obstante, si Bolivia logra vencer a Uruguay, la historia será diferente. En ese caso, Argentina deberá sumar al menos un punto en su encuentro ante Brasil para garantizar su boleto a la Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Si no lo consigue, aún tendría cuatro oportunidades más para sellar su pase, aunque la intención del plantel es cerrar cuanto antes su participación en las Eliminatorias y enfocarse en la preparación para el torneo.
Con Japón y Nueva Zelanda como los primeros equipos clasificados al Mundial, el conjunto albiceleste está a un paso de sumarse a la lista y, dependiendo del resultado en La Paz, podría celebrar su pase sin necesidad de jugar. El duelo ante Brasil, además de ser un clásico de alto voltaje, podría convertirse en una fiesta anticipada para los hinchas argentinos.