La ilusión de Boca por llegar al superclásico con el equipo en plenitud sufrió un duro revés este lunes al conocerse el parte médico oficial de Milton Giménez. El delantero, que se había ganado un lugar en el once titular a base de goles y sacrificio, sufrió un esguince en su tobillo derecho y quedó descartado para el próximo compromiso frente a Estudiantes de La Plata. A menos de dos semanas del esperado cruce con River, su presencia en ese partido decisivo ahora es una incógnita.
El ex-Banfield se retiró dolorido en el último encuentro ante Belgrano, encendiendo las alarmas en el cuerpo técnico encabezado por Fernando Gago. Los estudios confirmaron que la lesión es más grave de lo que se presumía en un primer momento, por lo que el delantero iniciará un proceso de rehabilitación inmediata. En el mejor de los escenarios, llegaría con lo justo al superclásico del domingo 27 de abril, pero sin ritmo ni rodaje competitivo, lo que deja su participación seriamente comprometida.
La baja de Giménez reconfigura el panorama ofensivo del equipo. Su ausencia no solo significa perder al goleador que más rápido se afianzó en el ciclo actual, sino que también obliga a redefinir la dupla de ataque. Miguel Merentiel, quien había perdido terreno en las últimas semanas, asoma como el principal candidato a acompañar a Edinson Cavani frente a Estudiantes, y dependiendo de su rendimiento, podría mantenerse en el once para enfrentar a River.
Giménez había sido una de las sorpresas más positivas tras la eliminación de Boca de la Copa Libertadores. Con cuatro goles en sus primeros tres partidos, fue clave para levantar el ánimo de un plantel golpeado. Sin embargo, la reciente merma en su rendimiento coincidió con este inesperado traspié físico que ahora amenaza con marginarlo del choque más esperado del semestre.
Mientras Boca ya tiene asegurado su lugar en los octavos de final del torneo local, la mirada del hincha está puesta en el superclásico. Cualquier mínima baja se siente con fuerza, y más aún si se trata de un jugador que había demostrado estar a la altura. La evolución del tobillo de Giménez será seguida de cerca en Casa Amarilla, mientras Gago empieza a mover fichas para suplir una ausencia que llega en el peor momento.