Marcos Rojo en Boca Juniors

Marcos Rojo vive un presente impensado hace apenas unos meses. A sus 34 años, el defensor parece haber dejado atrás un largo historial de lesiones y altibajos físicos para convertirse, de la mano de Fernando Gago, en una pieza sólida y confiable de la zaga de Boca Juniors. Tras un comienzo de año marcado por la incertidumbre, Rojo se encamina a alcanzar —y posiblemente superar— su mejor marca personal de continuidad en el equipo desde su arribo al club en 2021.

La transformación no fue casual. Con la llegada del nuevo entrenador, se redefinieron las exigencias físicas del plantel y el ex Manchester United fue uno de los principales beneficiados. Gago apostó por recuperar a un líder que, hasta hace poco, parecía atrapado en un ciclo de recuperación y recaídas. El esfuerzo del cuerpo técnico y el compromiso del jugador dieron resultado: Rojo acumula ocho partidos seguidos como titular, algo casi inédito en su etapa como xeneize.

El punto de partida fue luego de un comienzo complicado: jugó solo un tiempo frente a Argentinos Juniors en el debut oficial del año y luego estuvo siete encuentros sin ver acción debido a molestias en su tendón de Aquiles. Sin embargo, una vez recuperado, no volvió a salir del equipo. Desde la fecha 7 ante Aldosivi, en la que fue reemplazado en el entretiempo, completó todos los partidos hasta la actualidad.

Este sábado ante Estudiantes, Rojo puede alcanzar su noveno encuentro consecutivo, y quedar a uno de su récord histórico con la camiseta azul y oro, establecido en 2021 cuando encadenó diez presentaciones seguidas bajo el mando de Miguel Ángel Russo. Aquella vez, una expulsión en el Superclásico ante River truncó la racha. Hoy, el contexto es diferente: su estado físico es otro y, por primera vez en mucho tiempo, puede pensar en sostener una regularidad prolongada.

Los números hablan por sí solos. Desde su llegada a Boca, el equipo ha disputado 247 partidos y él solo participó en 114, lo que representa apenas el 46% de las presentaciones oficiales. Sin embargo, este presente renueva la ilusión no solo del jugador, sino también del cuerpo técnico y los hinchas, que ven en Rojo un líder adentro y afuera del campo.

En una temporada que aún tiene mucho por definirse, la continuidad de Marcos Rojo puede ser una de las grandes noticias para un Boca que busca consolidarse en todas las competencias. La cita ante Estudiantes será, además de un nuevo desafío colectivo, una oportunidad individual para dejar atrás los fantasmas del pasado y reescribir su historia en el club.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.