En River Plate, uno de los aspectos más preocupantes de la actualidad es la falta de gol. A pesar de que Miguel Borja, el delantero colombiano, ha sido blanco de críticas por no marcar en varias ocasiones, los problemas ofensivos del equipo van más allá de su situación. Sebastián Driussi, quien regresó a Núñez con la misión de revitalizar el ataque del club, se ha convertido en uno de los jugadores más cuestionados de este 2025 debido a su bajo rendimiento, que hasta ahora ha distado mucho de las expectativas que generó su regreso.
Driussi, quien dejó una huella importante en River entre 2014 y 2017, se reincorporó al club tras su paso por la Major League Soccer (MLS) en Estados Unidos, donde se consagró como una de las figuras más destacadas de Austin FC. Su fichaje por alrededor de 10 millones de dólares generó una gran expectativa entre los hinchas, que recordaban sus 28 goles en 105 partidos con el club. Sin embargo, su retorno ha sido una amarga decepción hasta el momento.
A pesar de ser confirmado como titular por Marcelo Gallardo, el entrenador que lo conoce bien, la realidad es que los números de Driussi son preocupantes. En 13 partidos disputados en lo que va de 2025, el delantero no ha logrado marcar ni un solo gol, y lo que es aún más alarmante, no ha registrado asistencias ni participaciones directas en goles. El penal fallado frente a Barcelona en la Copa Libertadores, que se sumó a su lista de desaciertos, ha dejado claro que el “Gordo” aún no logra encontrar su mejor versión.
En cuanto a sus comparaciones estadísticas, Driussi se encuentra incluso por debajo de Adam Bareiro, el paraguayo que también pasó por River Plate en el pasado, pero con un rendimiento igualmente bajo. Bareiro, que jugó 567 minutos en 16 partidos con River, no marcó goles, pero su participación en el equipo fue más limitada, con solo cinco titularidades. Driussi, por su parte, acumula 687 minutos en 13 partidos, con nueve titularidades y sin goles en su haber.
La situación de Driussi es aún más preocupante al ser comparado con otros futbolistas que regresaron de la MLS, ya que muchos de ellos, como el mismo Gallardo en su momento, tuvieron que pasar por un proceso de adaptación. Sin embargo, la paciencia tiene un límite, y los hinchas de River Plate comienzan a manifestar sus dudas acerca de si el regreso de Driussi fue una decisión acertada.
Marcelo Gallardo, por su parte, sigue confiando en el delantero de 29 años, quien aún cuenta con el respaldo del entrenador debido a su pasado con el club. Es cierto que el exjugador de Austin FC tiene una gran calidad, pero la necesidad de resultados inmediatos es más urgente que nunca en el fútbol actual. Con la Copa Libertadores como uno de los objetivos más importantes del año, Driussi no solo debe recuperar su nivel, sino también ofrecerle a River una respuesta en forma de goles que lo acerque nuevamente a la titularidad y al protagonismo que se espera de él.
Así, el futuro de Driussi en River Plate se encuentra en una encrucijada. Aunque el crédito por su regreso sigue intacto gracias a lo que representó en su primer ciclo, los minutos de juego y las estadísticas empiezan a mostrar que la adaptación a la realidad del fútbol argentino es más compleja de lo que muchos imaginaban. Por ahora, los hinchas esperan que el delantero pueda recuperar su mejor versión, pero la preocupación crece con cada partido que pasa sin mostrar signos de mejora.