Lionel Messi volvió a hablar con profundidad sobre uno de los temas que más controversia generó en los últimos años a nivel internacional: su supuesta rivalidad con la selección de México y, en particular, con su hinchada. En una entrevista reciente, el capitán de la Selección Argentina se mostró sorprendido por la magnitud que tomó el tema y dejó en claro que jamás tuvo intenciones de generar conflictos.
“No sé realmente en qué momento empezó todo esto”, dijo el rosarino con tono sereno, al ser consultado sobre el ambiente caldeado que se generó alrededor de los partidos frente al Tri. Messi destacó que siempre se sintió bien recibido por el público mexicano y aseguró que el supuesto enfrentamiento se fue construyendo desde afuera, sin que él participara de ello.
La tensión entre Messi y parte de la afición mexicana se intensificó especialmente durante el Mundial de Qatar 2022, en el segundo partido del grupo, cuando Argentina necesitaba ganar para seguir con vida en el torneo. En ese encuentro, Messi convirtió un gol clave que le devolvió el alma al equipo argentino. “Ese gol fue un desahogo enorme. No fue por rivalidad con México, sino por la situación que vivíamos. Era una final anticipada y necesitábamos ganar”, explicó.
En ese mismo contexto ocurrió un incidente que hizo estallar las redes sociales: en los vestuarios, se viralizó un video donde se veía una camiseta mexicana en el suelo, lo que provocó la reacción furiosa del boxeador Saúl “Canelo” Álvarez. Messi aclaró que fue todo un malentendido: “Nunca le falté el respeto a la camiseta ni a nadie. El que conoce cómo funciona un vestuario sabe que no hubo mala intención”. Con el tiempo, incluso Canelo terminó pidiendo disculpas, reconociendo que había reaccionado apresuradamente.
Pero la historia no terminó ahí. En enero de 2025, en un amistoso entre el Inter Miami y el América de México en Las Vegas, Messi fue recibido con silbidos y abucheos por parte del público. Tras convertir un gol, respondió con un gesto contundente: levantó los brazos, señaló su nombre en la camiseta y pareció aludir a las tres estrellas que lleva la Selección Argentina. Una imagen que dio la vuelta al mundo y que muchos interpretaron como un mensaje a sus críticos.
Sin embargo, lejos de alimentar la polémica, Messi intentó cerrar el capítulo con madurez. “No tengo nada contra México ni contra su gente. Al contrario, siempre me han tratado bien. No sé por qué se generó esa rivalidad, porque desde nuestro lado no existe”, aseguró.
Así, el capitán argentino, que ha enfrentado a México en múltiples torneos y que nunca perdió contra ellos, buscó bajar el tono a una disputa mediática que parece haber nacido más en redes que en la cancha. Una vez más, con la serenidad que lo caracteriza, dejó claro que su respeto por el fútbol trasciende las banderas.