En medio de una temporada convulsionada tanto dentro como fuera de la cancha, Boca Juniors se vio nuevamente en el centro de la polémica por una denuncia mediática que hablaba de un supuesto faltante de 50 mil camisetas en el club. Ante la magnitud de la acusación, la dirigencia decidió no dejar pasar el tema y envió a su abogado, Walter Krieger, a brindar explicaciones a través de los canales oficiales.
En una extensa exposición en el programa institucional Boca contra todos, Krieger rechazó de forma tajante los rumores sobre un desvío masivo de indumentaria y aseguró que se trata de una campaña sistemática de desprestigio. «Matemáticamente es imposible lo que se dice. Adidas entrega al club un volumen de prendas que no llega ni a la mitad de lo que esta gente asegura que falta», explicó el abogado, visiblemente molesto por lo que calificó como una acusación infundada y malintencionada.
La denuncia, surgida en un programa radial, apuntaba directamente contra la gestión de Juan Román Riquelme y sugería una maniobra irregular en el manejo del material deportivo. Krieger fue más allá: denunció que detrás de estas versiones se esconde un patrón de hostigamiento con tintes discriminatorios hacia quienes conducen al club. «Esto no es crítica deportiva ni diferencia de opinión, esto es desprecio, es ataque personal y es ilegal», afirmó con firmeza.
Incluso mencionó el caso insólito de una supuesta camiseta de otra marca usada por el equipo femenino en una competencia internacional. «Es un invento absurdo. Cualquier relator deportivo sabe que la Conmebol exige presentar la equipación oficial con dos meses de anticipación. Si hubiéramos hecho eso, nos sancionaban, nos descalificaban, Adidas nos demandaba. No hay forma de ocultar algo así en la era de las redes sociales», retrucó.
Walter Krieger no solo rechazó cada una de las denuncias, sino que también advirtió que este tipo de campañas mediáticas podrían tener consecuencias en la Justicia. «Este ensañamiento tiene una raíz clara: la discriminación. ‘Cabeza de termo’, ‘marrón’, ‘verdulero’… No recuerdo haber visto algo así contra ninguna dirigencia anterior. Llegó el momento de que respondan ante la ley», sentenció.
Mientras Boca intenta retomar la senda del éxito deportivo, su dirigencia se enfrenta a una batalla fuera de los estadios que, según aseguran, no dejarán pasar. La disputa ya no es solo verbal: ahora podría dirimirse en tribunales.