En una noche brillante, Racing mostró su mejor versión en el estadio Américo Montanini y aplastó 4-0 a Atlético Bucaramanga por la cuarta fecha del Grupo E de la Copa Libertadores. Con esta victoria, la Academia alcanzó los 7 puntos y se subió a lo más alto de su zona, en un resultado que refleja la contundencia y el crecimiento del equipo en el certamen continental.
Desde el inicio, el conjunto argentino impuso condiciones. Apenas a los 3 minutos, Adrián «Maravilla» Martínez aprovechó una falla defensiva y definió con categoría para abrir el marcador. A partir de ahí, Racing tomó las riendas del juego y no las soltó más. A pesar de algunos intentos aislados del equipo colombiano —incluido un tiro libre al palo de Sambueza en el segundo tiempo—, los de Avellaneda controlaron cada tramo del partido con autoridad.
Ya en el complemento, Santiago Solari amplió la ventaja con una definición cruzada tras una buena combinación ofensiva, y poco después fue Santiago Sosa quien sentenció el 3-0 con un potente remate tras una jugada colectiva que nació en mitad de cancha. Martín Barrios, que había ingresado minutos antes, cerró la goleada en tiempo de descuento con un derechazo inatajable.
Además de la contundencia en ataque, Racing se mostró sólido en defensa y eficiente en los cambios: todos los que ingresaron ofrecieron respuestas positivas. La actuación del equipo dirigido por Gustavo Costas fue celebrada por la hinchada y deja al equipo con serias aspiraciones de clasificación a octavos de final.
Con siete unidades y una diferencia de gol que puede ser decisiva, la Academia se perfila como uno de los protagonistas de esta edición de la Libertadores. Ahora deberá revalidar lo hecho cuando reciba a Nacional en la próxima jornada. La ilusión está encendida en Avellaneda.