Marcos Rojo, referente y actual capitán de Boca Juniors, atraviesa semanas decisivas respecto a su futuro. Con contrato vigente hasta diciembre de este año, el defensor dejó entrever que podría estar transitando su último semestre en el club de la Ribera. Aunque no confirmó una decisión definitiva, sus declaraciones encendieron las alarmas en el mundo Xeneize y también despertaron el interés de un viejo conocido: Estudiantes de La Plata.
El ex jugador del Manchester United, de 35 años, evitó comprometerse públicamente con una eventual renovación. Lejos de confirmar su continuidad, Rojo se mostró abierto a evaluar opciones y remarcó que aún no ha entablado conversaciones formales con la dirigencia para definir su destino. A su vez, expresó que su familia desea permanecer en Argentina, lo cual limita sus posibilidades a nivel internacional, pero habilita un posible regreso al fútbol local… fuera de Boca.
En ese contexto, Estudiantes aparece como un serio candidato para quedarse con sus servicios. El club platense, donde Rojo se formó y debutó como profesional, ve con buenos ojos la posibilidad de tenerlo nuevamente en sus filas. Aunque no hubo una propuesta concreta hasta el momento, el conjunto dirigido por Eduardo Domínguez sigue de cerca los movimientos del zaguero. Tras la salida de Zaid Romero al fútbol europeo, en el León consideran que la zaga central necesita experiencia y jerarquía, y Rojo encajaría perfectamente en ese perfil.
Por su parte, el defensor aún no se muestra decidido. Asegura tener una buena relación con el Consejo de Fútbol y con Juan Román Riquelme, pero también insiste en que no ha reflexionado en profundidad sobre su continuidad. Más allá de lo que decidan las partes, su mensaje fue claro: si Boca quiere que siga y él se siente a gusto, la historia puede continuar; si no, se marchará con gratitud.
Desde su arribo a Boca en 2021, Rojo disputó 117 partidos oficiales, convirtió 9 goles y conquistó tres títulos locales. Su paso por Estudiantes, en tanto, incluye dos etapas, 54 partidos, 4 tantos y la histórica obtención de la Copa Libertadores en 2009. Hoy, el defensor se encuentra ante una encrucijada que podría marcar el epílogo de su carrera: seguir siendo bandera en Boca o volver al club donde todo comenzó.