Este miércoles por la tarde, en el Parque de los Príncipes, el París Saint-Germain se impuso por 2-1 al Arsenal y selló su clasificación a la gran final de la UEFA Champions League. Con un marcador global de 3-1, el equipo dirigido por Luis Enrique se aseguró su boleto para disputar el título continental el próximo 31 de mayo en Múnich frente al Inter de Milán, en lo que promete ser una final inolvidable.
En un duelo que se jugó con altísima intensidad desde el pitazo inicial, el conjunto parisino aprovechó al máximo su eficacia ofensiva y la figura indiscutida de Gianluigi Donnarumma en el arco. El arquero italiano sostuvo al equipo en los momentos más críticos del partido, especialmente durante la primera mitad, donde Arsenal generó varias chances claras que no supo capitalizar. Apenas iniciado el encuentro, los ingleses avisaron con remates de Martinelli y Odegaard, pero Donnarumma respondió con reflejos de élite.
El primer golpe lo dio Fabián Ruiz a los 27 minutos, con un potente remate desde fuera del área que abrió el marcador y agrandó la ventaja en la serie. Con ese tanto, el PSG tomó el control del partido, aunque sufrió hasta el final ante los embates del equipo londinense. Incluso, en el complemento, Vitinha tuvo la oportunidad de liquidar la historia desde el punto penal, pero David Raya se lo atajó manteniendo viva la ilusión visitante.
Aun así, la sentencia llegó a los 72 minutos, cuando Achraf Hakimi definió con calidad dentro del área para estampar el 2-0 y poner la clasificación al alcance de la mano. Bukayo Saka descontó cerca del final, pero ya era tarde para revertir la historia. El PSG mostró jerarquía, equilibrio y contundencia en momentos clave, y ahora sueña con levantar su primera Champions en tierras bávaras.