La goleada frente a Independiente del Valle por la Copa Libertadores dejó sonrisas en el Monumental, pero también una preocupación que opacó la alegría. Maximiliano Meza, una de las figuras del River de Marcelo Gallardo, terminó el partido con una molestia que más tarde se transformó en diagnóstico confirmado: fractura leve de costilla. La lesión lo deja fuera del próximo compromiso y genera dudas sobre su continuidad en los partidos decisivos de la Liga Profesional.
El mediocampista, que había convertido uno de los tantos en el 6-2 ante los ecuatorianos, debió ser evaluado tras el encuentro por una dolencia que no pasó desapercibida para el cuerpo médico. Con los estudios realizados, se determinó que no será necesaria una cirugía, pero sí un período de reposo que podría extenderse entre siete y diez días. Así lo informó el periodista Juan Patricio Balbi en ESPN, y el dato fue rápidamente confirmado por el entorno del club.
Gallardo, que ya había anticipado una posible rotación para el duelo ante Platense, se ve ahora forzado a modificar su esquema. Meza se había consolidado como titular y su ausencia se sentirá, sobre todo en un momento donde River busca mantener la regularidad y alcanzar los primeros puestos del campeonato local. La Liga Profesional entra en una fase clave, y cada pieza cuenta.
El cuerpo técnico seguirá la evolución del ex Gimnasia de cerca. Su recuperación será determinante para saber si podrá estar disponible en el siguiente cruce o si Gallardo deberá mantener su ausencia durante más tiempo. Mientras tanto, River intenta no perder el foco, habiendo ya asegurado su clasificación a octavos en la Libertadores, pero sabiendo que el torneo doméstico también exige resultados inmediatos.