En el marco del 75° Congreso de la FIFA que se llevó a cabo en Asunción, se realizó la primera reunión presencial entre autoridades de la AFA, la RFEF, la CONMEBOL y la UEFA para comenzar a delinear los detalles de la próxima Finalissima. El evento enfrentará a Argentina, reciente campeona de la Copa América 2024, y a España, flamante ganadora de la Eurocopa 2024, en un cruce que promete ser una verdadera final anticipada del mundo.
Si bien aún no se definió la sede oficial, los organizadores ya descartaron que se juegue en territorio sudamericano. La balanza se inclina hacia Europa o Estados Unidos como posibles escenarios, aunque el calendario internacional representa un verdadero desafío para encontrar una fecha adecuada. Las apretadas agendas de ambos seleccionados —con Argentina comprometida con las Eliminatorias Sudamericanas en junio y septiembre, y España enfocada en la Nations League y la clasificación rumbo al Mundial 2026— complican la planificación.
La opción que hoy cobra más fuerza es marzo de 2026, un momento que, si bien es cercano al arranque de la Copa del Mundo, permitiría encajar el partido en una ventana FIFA. Sin embargo, la decisión final dependerá del visto bueno de los entrenadores. Tanto Lionel Scaloni como Luis de la Fuente deberán evaluar si este cruce de alto vuelo se ajusta a sus planes de preparación para el Mundial.
La Finalissima, que Argentina ya ganó en 2022 frente a Italia, volverá a enfrentar a dos potencias del fútbol mundial, esta vez con Messi, Julián Álvarez, Rodri y Lamine Yamal como figuras estelares. Aunque resta confirmar fecha, sede y detalles logísticos, el espíritu competitivo del duelo ya comenzó a gestarse en los escritorios. La ilusión de volver a ver a los campeones cara a cara está más viva que nunca.