Mientras Boca sigue digiriendo una nueva eliminación temprana en el Torneo Apertura, el nombre de Marcos Rojo vuelve a aparecer en el centro de la escena, no por su rendimiento dentro del campo, sino por un nuevo episodio que alimenta las tensiones puertas adentro. El defensor no integró la formación titular frente a Independiente, y aunque en un primer momento se informó que sufría un cuadro febril, con el correr de las horas se conoció que el motivo real habría sido su inasistencia injustificada al entrenamiento del sábado.
Según trascendió desde el entorno del club, Rojo avisó que se sentía mal pero no se presentó en el predio de Ezeiza, rompiendo con el protocolo interno que indica que los jugadores deben notificar su estado físico personalmente y someterse a una revisión médica del cuerpo profesional. Ante esta situación, Mariano Herrón decidió no alinearlo en un duelo clave y lo relegó al banco de suplentes como forma de marcar autoridad en un momento delicado.
La ausencia del zaguero fue cubierta por Ayrton Costa, quien volvió a formar la dupla central con Rodrigo Battaglia, como en el inicio del torneo. Sin embargo, más allá de lo futbolístico, la situación desató una ola de críticas hacia Rojo en redes sociales, donde hinchas expresaron su malestar por lo sucedido. No es la primera vez que el ex Estudiantes y Manchester United queda involucrado en un hecho de indisciplina, lo que ha generado un desgaste evidente en su relación con la gente.
Con contrato vigente hasta diciembre de este año, la situación de Rojo se vuelve cada vez más incierta. Las especulaciones sobre una posible salida comenzaron a tomar fuerza, y no faltan quienes imaginan su regreso a La Plata para vestir nuevamente la camiseta de Estudiantes. Su propio hermano dejó entrever que la vuelta no sería descabellada, sumando tensión a un presente cargado de dudas.
Mientras tanto, Boca debe reorganizar su futuro inmediato: la eliminación dejó sin efecto el ciclo interino de Herrón y obliga al Consejo de Fútbol a acelerar la búsqueda de un nuevo entrenador. El Mundial de Clubes aparece en el horizonte como gran objetivo del semestre, pero el equipo arrastra problemas internos que deberán resolverse antes de pensar en competir a nivel internacional.
En ese contexto, lo de Rojo no es un caso aislado, sino un síntoma de un ciclo que muestra grietas profundas. El club necesita orden, liderazgo y decisiones firmes. La pregunta que queda es si Marcos Rojo todavía tiene lugar en ese proceso o si su ciclo en el club está llegando a su final.