Luego de la dolorosa caída frente a Independiente que selló la eliminación de Boca Juniors del Torneo Apertura, el club atraviesa un momento de incertidumbre y transición. En medio de un clima de decepción por no haber alcanzado los objetivos del semestre, el entrenador interino Mariano Herrón optó por liberar al plantel de sus actividades este lunes, en lo que parece ser el último capítulo de su breve gestión al frente del primer equipo.
Sin compromisos oficiales en el corto plazo, el Xeneize se toma un respiro. El calendario le ofrece un paréntesis inusual, ya que el próximo encuentro será recién dentro de casi un mes, el 16 de junio en Estados Unidos, donde enfrentará al Benfica en el debut del Grupo C del Mundial de Clubes. Ese margen amplio de tiempo motivó la decisión del cuerpo técnico de otorgar un día libre a los futbolistas, tras una jornada cargada de frustración en La Bombonera.
Pese a que su continuidad no está confirmada, Herrón seguirá al frente del equipo durante los entrenamientos que se retomarán este miércoles. En conferencia de prensa, el DT evitó hablar de su futuro y se limitó a decir que todavía no ha dialogado con la dirigencia. Sin embargo, remarcó su disposición a seguir colaborando mientras se define la llegada del nuevo entrenador, una tarea que ya se encuentra en manos de Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol.
Tras la salida de Fernando Gago hace más de tres semanas, Boca aún no ha cerrado al sucesor definitivo. Mientras tanto, el plantel atraviesa una etapa de repliegue y reflexión. Con el semestre oficialmente terminado a nivel local y sin desafíos inmediatos, el club empieza a mirar hacia adelante, con la obligación de reordenarse, reinventarse y llegar en plenitud al reto internacional que se avecina en Miami.