Este martes podría comenzar una nueva era en Boca Juniors. Miguel Ángel Russo, uno de los entrenadores más respetados del fútbol argentino, selló su desvinculación de San Lorenzo tras la dura eliminación en semifinales del Torneo Apertura ante Platense, y todo indica que volverá a ponerse el buzo xeneize para encarar un desafío que incluye la preparación del equipo de cara al Mundial de Clubes.
El técnico de 69 años ya tuvo un encuentro formal con el Consejo de Fútbol de Boca, encabezado por Juan Román Riquelme, y las partes trabajan en los últimos detalles para confirmar su regreso. Aunque Russo evitó referirse directamente a la posibilidad de volver al club de la Ribera, su renuncia en el Ciclón y su presencia en una reunión con los dirigentes azul y oro no dejan lugar a muchas dudas. La presentación oficial podría producirse en las próximas horas, una vez que quede resuelta en términos formales su salida de Boedo.
Russo se despidió del plantel de San Lorenzo en la ciudad deportiva, en una reunión íntima, sin estridencias. Su breve paso por el club finalizó con una aceptable campaña que incluyó una semifinal, pero que no fue suficiente para sostener su continuidad. En paralelo, en Boca lo esperan para tomar el mando en Ezeiza a partir del martes, aunque si los tiempos no alcanzan, el entrenamiento lo comandarían los preparadores físicos hasta que el DT esté oficialmente en funciones.
Mientras tanto, el Consejo ya proyecta movimientos clave en el mercado: se buscan un defensor, un mediocampista y un delantero para reforzar el equipo. Con nombres como Aníbal Moreno y Fausto Vera en carpeta, la idea es que Russo también influya en la selección de los refuerzos. En medio de esta transición, Mariano Herrón se aleja, posiblemente para dar el paso inicial en su carrera como técnico principal. Todo se mueve rápido en Boca, y el regreso de Russo ya parece cuestión de horas.