En la noche más esperada del fútbol europeo, Lautaro Martínez volvió a encontrarse con un viejo fantasma: la derrota en una final de Champions League. Esta vez, la herida fue aún más profunda. El Inter de Milán cayó estrepitosamente por 5-0 ante un Paris Saint-Germain arrollador en Münich, y el «Toro», pese a su brillante campaña individual, cerró la temporada con las manos vacías.
El delantero argentino llegaba a la gran definición como líder y goleador del conjunto italiano, autor de 22 tantos en 49 partidos a lo largo del año, y con 9 conquistas en la Champions que lo ubicaban entre los máximos artilleros del torneo. Sin embargo, la final lo encontró desconectado, aislado y frustrado ante un PSG que dominó de principio a fin, en la que terminó siendo una de las mayores goleadas de la historia en una definición europea.
Con el rostro desencajado y los brazos en jarra, Lautaro se quedó unos segundos en el centro del campo cuando el árbitro marcó el final. Se abrazó con Gianluigi Donnarumma, uno de sus verdugos esa noche, y luego recibió el consuelo de sus compañeros y del propio Simone Inzaghi, entrenador que aún no logra llevar al Inter al título continental.
El golpe fue doble para el Toro. A la derrota ante el PSG se suman otros tres tropiezos recientes: la caída en la Supercopa de Italia ante Milan, la eliminación en semifinales de la Copa Italia —también a manos del clásico rival— y el subcampeonato en la Serie A, donde Napoli le arrebató el título por apenas un punto.
A pesar de todo, Lautaro no bajó los brazos. “Voy a dar todo para volver a jugar otra final”, aseguró tras el encuentro, con la voz firme aunque cargada de frustración. El mensaje fue claro: la ambición sigue intacta.
El delantero nacido en Bahía Blanca ya había vivido la amargura de una final perdida en 2023, cuando Inter cayó por 1-0 ante Manchester City. Esta nueva derrota en Münich agranda la cuenta pendiente de un jugador que lo ha ganado casi todo con la Selección Argentina, pero que aún sueña con levantar la Orejona con su club.
Ahora, Inter se enfoca en lo que viene: el Mundial de Clubes. En ese torneo compartirá grupo con River Plate, Monterrey y Urawa Red Diamonds. Será una nueva oportunidad para que Lautaro y su equipo cierren el 2025 con una sonrisa. Pero para el Toro, que dio todo por alcanzar la cima de Europa, el sabor de esta temporada será difícil de digerir.