A tan solo días de enfrentar a Chile y Colombia por la doble jornada de Eliminatorias rumbo al Mundial 2026, la Selección Argentina suma una nueva preocupación en una zona crítica del campo. Giovani Lo Celso, una de las alternativas preferidas por Lionel Scaloni para suplir ausencias en el mediocampo, no pudo completar el primer entrenamiento con normalidad y encendió todas las alarmas en el cuerpo técnico.
El futbolista del Betis arrastra una molestia física con la que llegó desde España, luego de una temporada exigente en lo competitivo y en lo físico. Su desgaste acumulado lo obligó a moverse de forma diferenciada al resto del plantel en las primeras prácticas en suelo argentino, lo que pone en duda su participación, sobre todo en el duelo frente a Chile, que se disputará en Santiago.
Lo que inquieta especialmente a Scaloni es el contexto general del mediocampo: a las bajas confirmadas de Enzo Fernández y Leandro Paredes por sanción, se sumó también la lesión de Alexis Mac Allister. Así, Rodrigo De Paul es el único mediocampista habitual que podría estar desde el arranque en los compromisos ante los dirigidos por Ricardo Gareca y luego ante los cafeteros. Con este panorama, la Albiceleste deberá recurrir a una zona de recambio con poca experiencia en partidos oficiales.
Entre los nombres que figuran en la lista de convocados aparecen Exequiel Palacios, Thiago Almada, Nicolás Paz y Enzo Barrenechea. Almada viene de una destacada actuación en la última doble fecha FIFA, donde fue clave ante Uruguay y Brasil, mientras que Palacios y Paz podrían ocupar un rol de creación con perfil ofensivo. Por otro lado, Barrenechea, con perfil más posicional, gana terreno para cubrir el rol de volante central clásico.
En paralelo, el cuerpo técnico analiza la posibilidad de sumar a Juan Nardoni, quien actualmente no forma parte del plantel pero se mantiene a disposición. El jugador, que tuvo un buen cierre de semestre, podría recibir el llamado en las próximas horas si se confirma la baja de Lo Celso o si el cuerpo médico considera que su recuperación no será posible en tiempo y forma.
La situación obliga a Scaloni a reformular su esquema y a tomar decisiones clave con poco margen de ensayo. A pesar de contar con una base sólida de campeones del mundo, la falta de recambio probado en el mediocampo es un desafío que el DT deberá sortear si quiere mantener el ritmo ganador del equipo. Con dos partidos complejos por delante, la Scaloneta se enfrenta a una de sus pruebas más incómodas desde la consagración en Qatar.