Mientras River sigue disputando el Mundial de Clubes, ya se mueven pensando en el segundo semestre: el mercado de pases empieza a tomar temperatura con incorporaciones clave y la intención de Marcelo Gallardo de reforzar un plantel que deberá afrontar varios desafíos.
Aunque el equipo sigue enfocado en su actuación en Estados Unidos, la dirigencia avanza de manera paralela con las gestiones para asegurar refuerzos que le den más variantes al entrenador. El primero en llegar parece ser Maximiliano Salas, quien está a punto de dejar Racing. El delantero zurdo, que ya había sido tentado por Gallardo en el pasado, habría dado el visto bueno para que River ejecute la cláusula de rescisión fijada en ocho millones de euros limpios, dado que la Academia no está dispuesta a negociar.
Pero el ex Racing no será la única cara nueva. El siguiente objetivo prioritario es Román Vega, el lateral izquierdo de 21 años que viene de destacarse en Argentinos Juniors. River ya mejoró su oferta a seis millones de dólares por el 80% del pase y espera una respuesta favorable en los próximos días. Gallardo quiere reforzar las bandas y Vega es una apuesta a futuro con presente firme.
El “Muñeco” también insiste en sumar un volante central, posición clave por las bajas que afectaron al equipo recientemente. A su vez, ante la posibilidad concreta de que Miguel Borja sea transferido a Tigres de México, River se prepara para ir por otro delantero. La planificación no se detiene, y los refuerzos serán determinantes en la reconstrucción del equipo para el Torneo Clausura.
Como siempre que Gallardo está en el banco, surgen nombres conocidos: Juan Fernando Quintero aparece nuevamente como una opción lejana pero latente. Aunque no está en carpeta hoy, su vínculo con el técnico y la posible salida de Franco Mastantuono al Real Madrid podrían reactivar contactos en un futuro cercano. En Núñez, el reencuentro no se descarta.