Ángel Di María volvió al lugar donde todo comenzó. En una jornada repleta de emoción, el campeón del mundo con la Selección Argentina fue presentado oficialmente como refuerzo de Rosario Central en el Salón Centenario del Gigante de Arroyito. Con lágrimas en los ojos y una declaración que tocó el corazón de los hinchas, «Fideo» dejó en claro que este regreso trasciende cualquier logro internacional: “Esto es más que todo lo que hice”.
Pese a que la institución había pedido que la presentación se desarrollara a puertas cerradas y con acceso exclusivo para la prensa, los alrededores del estadio se llenaron de hinchas que esperaron por horas para saludar a su ídolo. El amor popular superó cualquier restricción y volvió a quedar demostrado que Di María es, para el pueblo canalla, mucho más que un refuerzo: es un símbolo.
En su primera conferencia como jugador de Central, Di María explicó que el sueño de volver ya estaba cumplido, pero ahora va por más: “Lo único que me falta en mi carrera es salir campeón con Central. Es el deseo que tengo yo, y también mi familia”. El mensaje, profundo y directo, encendió la ilusión en Arroyito.
El rosarino llega en plena forma, tras ser titular en todos los partidos del Benfica en el reciente Mundial de Clubes, donde anotó cuatro goles y fue figura. Con 37 años, su vigencia y compromiso están intactos, y el propio jugador se mostró dispuesto a debutar este mismo sábado ante Godoy Cruz, aunque aclaró que la última palabra la tendrá el técnico Ariel Holan: “Estoy para jugar, pero pregúntenle a él”, bromeó.
El broche de la jornada fue tan simbólico como emotivo. Di María posó con la camiseta auriazul junto a su familia en el césped del Gigante, donde volverá a reencontrarse con el público el próximo 12 de julio. Ese día, no solo se dará inicio al torneo Clausura, sino también a una nueva etapa en la historia entre Ángel y su querido Central.