Salas de fue de Racing

La salida de Maximiliano Salas de Racing rumbo a River ya es una bomba en sí misma por el contexto y el rival al que se va. Pero el delantero no se fue en silencio. A pocas horas de ser oficializado por el Millonario, publicó un extenso y explosivo descargo en redes sociales donde apuntó sin filtros contra Diego Milito y la actual dirigencia del club de Avellaneda, acusándolos de destrato, mentiras y de no cumplir con lo prometido.

«Mucho invento y mentira», disparó Salas en uno de los pasajes más duros del texto, donde asegura que durante meses pidió una mejora salarial que nunca llegó. “El contrato que firmé cuando llegué libre fue el mismo hasta hoy. Nunca me dieron nada más. Recién cuando River apareció se dieron cuenta de que yo existía”, lanzó. Según su versión, el club lo ignoró hasta que ya era demasiado tarde.

Además, negó rotundamente haberle dado la palabra a alguien de Racing, como dejaron trascender desde la dirigencia: “Eso es totalmente falso. Jamás di la mano a nadie. Es más fácil hacerme responsable a mí que admitir errores”. Y agregó que decidió irse “por dignidad”.

La carta cayó como un balde de agua helada en el seno racinguista y generó reacciones inmediatas: varios jugadores del plantel le dieron “me gusta” al posteo, lo que podría indicar cierta tensión interna con la conducción del club. Mientras tanto, Salas ya se entrenó con sus nuevos compañeros y espera firmar su contrato con River hasta 2029.

Con el pase cerrado por la cláusula de 8 millones de dólares, el Millonario no solo se lleva a una figura clave del último campeón de la Copa Sudamericana, sino que reaviva un conflicto institucional que amenaza con dejar heridas profundas en Racing.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.