River Plate cerró su mercado de pases con la confirmación de dos nuevas incorporaciones: Matías Galarza Fonda y Juan Carlos Portillo. Ambos jugadores llegan desde Talleres de Córdoba y se suman a un equipo que, bajo la conducción de Marcelo Gallardo, parece haber encontrado una renovación profunda tanto en nombres como en estilo.
Luego de semanas de rumores, negociaciones complejas y definiciones importantes, en Núñez se da por terminado el proceso de refuerzos. El técnico millonario quedó conforme con lo que tiene: la llegada anticipada de Maximiliano Salas, el retorno de Juan Fernando Quintero, la irrupción juvenil de Alex Woiski y, ahora, los arribos de Galarza y Portillo completan una nómina que promete competir a alto nivel. La mirada está puesta en la Copa Libertadores, cuyo duelo clave ante Libertad por los octavos de final está agendado para el 14 de agosto.
Las negociaciones con Andrés Fassi, presidente de Talleres, se extendieron más de lo previsto. Sin embargo, se destrabaron sobre el cierre con un acuerdo total de 8,5 millones de dólares, además de incluir un porcentaje del pase de Federico Girotti. Así, River logra sumar un defensor central y un mediocampista polivalente que venían siendo prioridad para reforzar el plantel.
En este contexto, el club no espera más movimientos, salvo que surja una salida imprevista o una oferta irrenunciable antes del cierre formal del libro de pases local. Gallardo, por su parte, apostó a una estrategia clara: desprenderse de jugadores que no estaban en su mejor versión y darle rodaje a los jóvenes, complementando con refuerzos puntuales. La armonía actual del vestuario y el rendimiento colectivo le dan la razón.
Con cinco incorporaciones cerradas, River busca ahora consolidar este nuevo ciclo, con un plantel que mezcla jerarquía, juventud y una idea de juego que vuelve a ilusionar al hincha.