La eliminación ante Atlético Tucumán dejó secuelas profundas en el mundo Boca. La frustración por el mal presente futbolístico del equipo se trasladó a las inmediaciones de La Bombonera, donde un grupo de hinchas se reunió este miércoles por la tarde para manifestar su descontento con la conducción del club. “¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!”, fue el cántico más repetido, dejando en claro el clima de tensión que se vive en el entorno xeneize.
La protesta, que no fue masiva pero sí ruidosa, apuntó directamente contra Juan Román Riquelme y la actual comisión directiva. El vicepresidente segundo y máximo referente del Consejo de Fútbol fue blanco de insultos y cuestionamientos por parte de los simpatizantes presentes, que expresaron su hartazgo por la falta de resultados y la caída del proyecto deportivo.
La derrota en frente a Atlético Tucumán, por los 16avos de final de la Copa Argentina, parece haber sido la gota que rebalsó el vaso. Boca no solo quedó afuera de la competencia, sino que acumula una seguidilla de presentaciones sin juego ni identidad clara, algo que genera inquietud en los hinchas, acostumbrados a exigir protagonismo en cada torneo.
La crisis ya no se limita a lo deportivo. El malestar se hace sentir en las tribunas y ahora también en la calle, con una protesta que marca un quiebre en el clima institucional. Mientras el plantel intenta enfocarse en lo que viene, el termómetro emocional de los fanáticos sigue en alza, y la relación con la dirigencia está cada vez más tensa.