Alejandra “Locomotora” Oliveras, una de las figuras más representativas del boxeo femenino argentino, continúa internada en terapia intensiva en el Hospital Cullen de Santa Fe, donde permanece desde el pasado 14 de julio tras sufrir un accidente cerebrovascular isquémico. A once días de su ingreso, el último parte médico confirmó que fue sometida a una traqueotomía y que comenzó a evidenciar algunos signos de respuesta motora, aunque su pronóstico sigue siendo reservado.
La intervención quirúrgica, que se realizó sin complicaciones, consistió en una traqueotomía percutánea con el objetivo de reducir la dosis de sedantes y permitir así una mejor evaluación de su estado neurológico. Según informaron los médicos, Oliveras permanece hemodinámicamente estable y continúa conectada a asistencia respiratoria mecánica, mientras su evolución es seguida de cerca por el equipo médico del sanatorio.
El parte oficial firmado por el director del hospital, Bruno Moroni, también indicó que la paciente mostró “algunos signos de respuesta a órdenes” en el hemicuerpo derecho, lo que representa un mínimo indicio alentador dentro de un cuadro clínico que sigue siendo delicado.
La exboxeadora, de 47 años, sufrió el ACV a raíz de una patología vascular no controlada que generó una obstrucción en la carótida derecha, producto de la acumulación de grasa y calcio. Esta situación derivó en una intervención de urgencia el 16 de julio, clave para descomprimir el cerebro y evitar un desenlace fatal.
Si bien los médicos advierten que, en caso de superar el cuadro actual, podrían quedar secuelas neurológicas de magnitud aún incierta, los últimos reportes generan un leve optimismo entre sus allegados y seguidores, que desde hace días acompañan con mensajes de aliento y esperanza.