El ciclo de Cristian Lema en Boca parece haber llegado a su fin hace tiempo, pero el contrato lo mantiene atado a una historia que ya no tiene vuelta atrás. En las últimas horas, el club le ofreció formalmente la rescisión anticipada, pero el defensor la rechazó, generando un nuevo foco de tensión interna. La decisión del jugador no responde a una cuestión económica, sino de calendario: el mercado de pases ya cerró y, sin ofertas firmes en la mesa, no quiere quedarse sin club hasta diciembre.
A sus 35 años, Lema no juega desde octubre del año pasado, cuando todavía estaba al mando Fernando Gago, y su lugar en la consideración de Miguel Ángel Russo es inexistente. El Consejo de Fútbol, liderado por Riquelme, había iniciado negociaciones con la intención de liberar un cupo y ahorrar parte de su salario. Incluso hubo intenciones previas del propio jugador de marcharse por la puerta de atrás, resignando parte de su contrato. Sin embargo, la falta de alternativas concretas hizo que todo cambie.
Pese a que equipos como Belgrano y Peñarol mostraron cierto interés semanas atrás, nunca avanzaron en serio, y Lema hoy prioriza tener continuidad… aunque sea entrenando en soledad. Mientras tanto, Boca intentará en los próximos días encontrar una salida intermedia, aunque las posibilidades de un acuerdo se reducen día a día.
Por ahora, el ex Lanús seguirá trabajando de manera diferenciada en Ezeiza, lejos del grupo y de la competencia. En contrapartida, Esteban Rolón sí llegó a un acuerdo con el club y ya prepara las valijas. Lema, en cambio, sigue en tierra de nadie, esperando que el tiempo o una oferta tarden menos en aparecer que su regreso a la Bombonera.