Estudiantes de La Plata comenzó a trazar un plan concreto para repatriar a Marcos Rojo, el defensor surgido en el club y hoy sin lugar en la estructura titular de Boca Juniors. La operación, sin embargo, no es sencilla: el alto salario que percibe el jugador representa un obstáculo importante, y por eso la dirigencia del Pincha ya evalúa alternativas para poder financiar su regreso.
Según trascendió, tanto Juan Sebastián Verón como el cuerpo técnico encabezado por Eduardo Domínguez ven con buenos ojos la vuelta de Rojo, pero para concretarla será necesario hacer espacio en el presupuesto. En ese sentido, los principales apuntados para salir del plantel son Ramiro Funes Mori y Lucas Alario, dos futbolistas con experiencia internacional que llegaron como refuerzos de jerarquía, pero no lograron el rendimiento esperado.
En el caso de Funes Mori, ex defensor de River y Villarreal, existen contactos con otros clubes del fútbol argentino, aunque su elevado salario dificulta una salida inmediata. Todo indica que, salvo una oferta concreta que satisfaga a ambas partes, seguirá al menos hasta fin de año en Estudiantes. Por su parte, Alario ya habría sido contactado por Tigre, donde podría reencontrarse con la continuidad que no logró en La Plata. El delantero solo convirtió un gol en 16 partidos y su bajo nivel generó dudas en el cuerpo técnico.
Rojo, de 35 años, vería con buenos ojos cerrar su carrera en el club que lo vio nacer. Si bien estaría dispuesto a resignar parte de sus ingresos, su contrato sigue siendo alto para el estándar del fútbol local. La dirigencia trabaja contrarreloj para encontrar una solución que le permita concretar una de las transferencias más emotivas del actual mercado.