En medio de la dura crisis futbolística que atraviesa Boca Juniors, con un equipo que no logra levantar cabeza y acumula once partidos consecutivos sin conocer la victoria, las redes sociales comenzaron a alimentar versiones que iban más allá del rendimiento deportivo. En las últimas horas, comenzaron a circular rumores sobre un supuesto problema de salud de Miguel Ángel Russo, actual entrenador xeneize, lo que generó preocupación entre los hinchas y revuelo en el entorno del club.
Ante esta situación, fue su propio hijo, Ignacio Russo, quien decidió salir al cruce y aclarar públicamente el estado de su padre. El delantero de Tigre fue tajante al referirse al tema: “Mi papá está bien de salud, está contento, está feliz. Se hablan muchas cosas de más, pero el mundo Boca es así”, afirmó con claridad, en un intento por calmar los trascendidos que comenzaron a viralizarse sin fundamento.
El joven futbolista, de 24 años, también explicó que su padre prefiere mantener el perfil bajo y enfocarse en lo que viene, sin detenerse en especulaciones. “Yo lo veo bien y eso me deja tranquilo. Se habla mucho porque él tampoco dice nada, no tiene por qué hacerlo. Tiene que tratar de ganar el próximo partido y calmar las cosas que se dicen”, señaló, refiriéndose al duelo clave del próximo sábado ante Racing en la Bombonera.
Cabe recordar que Russo, de 69 años, ya atravesó momentos difíciles en el pasado: en 2017 fue diagnosticado con cáncer de próstata, enfermedad que logró superar mientras seguía ligado al fútbol de manera ininterrumpida. Hoy, más allá del mal momento deportivo, su estado de salud no representa ninguna preocupación.
Por lo pronto, el DT decidió mudar los entrenamientos al estadio de Boca, buscando reconectar al equipo con su gente y preparar el clásico con la mayor concentración posible. El partido ante Racing podría marcar un punto de quiebre en su ciclo, y su entorno espera que el foco vuelva a estar exclusivamente en lo futbolístico.