En una medida que marca un nuevo capítulo en la relación entre los clubes, la seguridad y los hinchas del fútbol argentino, Boca Juniors volverá a contar con el aliento de su gente fuera de casa. Será el próximo domingo 17 de agosto a las 20.30, cuando el equipo dirigido por Miguel Ángel Russo visite a Independiente Rivadavia en el estadio Malvinas Argentinas por la quinta fecha del Torneo Clausura. En total, 13.500 hinchas xeneizes podrán acompañar al equipo en lo que será el primer partido con visitantes para Boca en este certamen.
La distribución de localidades incluye 9.500 entradas populares y 4.000 plateas, según informaron fuentes de seguridad de Mendoza. La Lepra mendocina optó por mudar su localía al estadio provincial, cuya capacidad supera ampliamente a la de su casa habitual, el estadio Juan Bautista Gargantini. Con una capacidad cercana a los 40.000 espectadores, el Malvinas Argentinas ofrece una oportunidad única para aumentar la recaudación, sumándose así a una estrategia que ya aplicaron otros clubes en el torneo.
El caso más reciente fue el de Instituto, que en la segunda fecha trasladó su partido ante River al estadio Mario Alberto Kempes. Aquella jornada en Córdoba fue un éxito rotundo en términos económicos: más de 20.000 hinchas del Millonario generaron un ingreso superior al millón de dólares. En esa misma línea, Independiente Rivadavia busca capitalizar la masiva convocatoria de Boca, uno de los equipos con mayor arrastre del país.
Para los hinchas del Xeneize, será una jornada esperada. En las primeras fechas del torneo, Boca no pudo contar con su gente en los compromisos ante Argentinos Juniors y Huracán, donde el público visitante aún no estaba habilitado. Ahora, con el regreso paulatino de ambas hinchadas a los estadios, el encuentro en Mendoza no solo representará una prueba deportiva, sino también un nuevo escenario social donde la convivencia de las parcialidades vuelva a ser parte del espectáculo.
Todavía no se ha confirmado la modalidad ni la fecha de venta de entradas, pero se espera una alta demanda. Desde el club de La Ribera, en tanto, celebran este paso que fortalece el vínculo con su gente y reaviva una de las tradiciones más emblemáticas del fútbol argentino: seguir al equipo a todas partes.