El automovilismo argentino vivió momentos de tensión este miércoles cuando Franco Colapinto protagonizó un violento accidente durante una jornada de pruebas en el circuito de Hungaroring, en Hungría. El joven piloto de 22 años, que forma parte del programa de Alpine, perdió el control de su monoplaza en plena curva 11 y terminó impactando de lleno contra uno de los muros de contención del trazado.
El incidente ocurrió durante una sesión privada organizada por Pirelli, con el objetivo de testear compuestos de neumáticos para la temporada 2026 de Fórmula 1. Colapinto estaba al volante del auto de pruebas de Alpine, en el segundo día de ensayos luego de que el martes el turno fuera para el piloto de reserva Paul Aron.
Apenas se conocieron las primeras imágenes del auto siniestrado —que mostraban importantes daños en el chasis—, la preocupación fue inmediata tanto en el paddock como en las redes sociales. Sin embargo, la tranquilidad llegó rápidamente: el propio piloto argentino ingresó por sus propios medios al centro médico del circuito, donde fue revisado por los especialistas y luego dado de alta sin presentar lesiones de gravedad.
Desde la escudería francesa confirmaron que Colapinto se encuentra en buen estado físico y emocional, y que incluso tenía previsto continuar con sus actividades dentro del equipo durante el resto del día. Algunas imágenes que circularon en redes sociales lo mostraban de regreso al hospitality de Alpine, con el casco listo y disposición para retomar su labor en pista.
Este episodio se produce apenas días después de una carrera complicada para el pilarense, quien viene de protagonizar un fin de semana frustrante en el mismo circuito, cuando una serie de errores en las paradas en boxes —ambas extremadamente lentas— lo relegaron al puesto 18° en la clasificación final del Gran Premio ganado por Lando Norris.
Más allá del susto, el test en Hungría tenía un valor clave para el desarrollo profesional de Colapinto, ya que no sólo estaba acumulando kilómetros con un auto de F1, sino que también era parte activa del trabajo con miras a la temporada 2026.
Tras este incidente, se espera que el argentino retome su rutina en Enstone, la sede central de Alpine en el Reino Unido, donde continuará con el entrenamiento en simulador y análisis de datos durante el receso de verano europeo. Aunque podría tomarse algunos días de descanso, su foco sigue puesto en prepararse para lo que viene: la reanudación del campeonato en Países Bajos a fines de agosto.
El susto fue grande, pero también lo fue la demostración de carácter. Colapinto volvió a confirmar que, además de talento, tiene la fortaleza mental necesaria para seguir construyendo su camino hacia la élite de la Fórmula 1.