Marcelo Tinelli en San Lorenzo

La crisis institucional de San Lorenzo sumó en las últimas horas un nuevo capítulo que promete escalar. Marcelo Tinelli, expresidente del club y una de las figuras más influyentes de la última década en la vida política azulgrana, presentó una intimación formal contra la institución para exigir el pago de un préstamo personal que asciende a 1.100.000 dólares. La notificación, ingresada en la sede de Avenida La Plata el pasado 24 de julio, reclama el cumplimiento de un contrato de mutuo firmado en diciembre de 2019, cuando el conductor televisivo era vicepresidente primero del club.

La intimación obliga al club a saldar la deuda en un plazo de 72 horas desde su recepción, algo que al momento no ha ocurrido. Según el acta notarial, el monto fue entregado por Tinelli en carácter de «mutuante» y recibido por San Lorenzo como «mutuario», bajo un acuerdo que aún no se ha ejecutado en los términos pactados. Este reclamo, por su naturaleza y por el monto involucrado, amenaza con generar un profundo impacto en la ya inestable situación dirigencial que atraviesa el club de Boedo.

La particularidad del caso radica en que Tinelli, durante su gestión al frente del club entre diciembre de 2019 y mayo de 2021 —cuando pidió licencia—, fue también garante personal de diversas operaciones financieras, como la relacionada al pase de los hermanos Bruno y Mauro Pittón desde Unión. Según trascendió, el reclamo del exmandatario surge como respuesta a una demanda previa de la aseguradora Galeno, que exigió a Tinelli el reintegro del dinero correspondiente al acuerdo con los jugadores.

Este conflicto se suma a un clima institucional en ebullición. La figura de Marcelo Moretti, actualmente con licencia tras haber sido denunciado por supuestos hechos de corrupción, sigue generando tensión. Desde el oficialismo hay sectores que presionan para su retorno, mientras que opositores como César Francis y allegados al exdirigente Horacio Arreceygor exigen claridad y renovación.

El reclamo de Tinelli, más allá de sus aspectos legales, tiene una fuerte carga política. Algunos lo interpretan como un intento de marcar distancia del actual rumbo dirigencial, mientras que otros lo ven como un gesto para proteger su imagen ante una eventual ejecución judicial por el préstamo.

Lo cierto es que San Lorenzo se encuentra nuevamente en el centro del debate, no por sus logros deportivos, sino por sus problemas estructurales. Con el equipo intentando mantener el rumbo en la Liga Profesional, las urgencias económicas y los conflictos dirigenciales vuelven a poner en jaque la estabilidad del club. La intimación de Tinelli, más que un trámite, parece ser una señal de alerta que anticipa nuevos capítulos de una novela dirigencial que está lejos de cerrarse.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.