En medio de un clima interno cada vez más delicado, Boca Juniors le ofreció a Marcos Rojo la posibilidad de rescindir su contrato de manera anticipada. Sin embargo, el defensor central rechazó la propuesta, lo que profundiza el conflicto entre el capitán xeneize y la dirigencia, que ya venía mostrando señales de desgaste en los últimos meses.
La decisión del Consejo de Fútbol de presentar esta alternativa responde no solo a cuestiones deportivas, sino también a diferencias que se arrastran en la convivencia diaria. Rojo, quien supo ser referente del vestuario y levantar títulos con el club, atraviesa un momento delicado en su relación con la cúpula dirigencial. A pesar de que su contrato se mantiene vigente, la intención de Boca de negociar su salida expone un escenario de quiebre casi definitivo.
Desde el entorno del jugador sostienen que no están dispuestos a ceder sin una propuesta formal que respete los términos firmados. Por ahora, no hay una oferta concreta de otro club, aunque no se descarta que en las próximas semanas puedan surgir interesados, tanto del fútbol argentino como del exterior.
Con esta situación, Boca deberá tomar una decisión clave: insistir en su salida, reintegrarlo al plantel o dejarlo marginado hasta encontrar una solución. Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y el futuro de Rojo en el club está más incierto que nunca.