Lionel Messi volvió a hacer de las suyas en la MLS y demostró por qué sigue siendo determinante. Tras dos semanas ausente por una lesión muscular, el astro ingresó en el segundo tiempo y en apenas 45 minutos se encargó de cambiar el rumbo del partido. Inter Miami logró vencer 3-1 a LA Galaxy gracias a un golazo de larga distancia de Messi y una asistencia de taco para Luis Suárez que cerró el encuentro.
El primer tiempo mostró un dominio parcial de Inter Miami, que se puso en ventaja con un tanto de Jordi Alba. Sin embargo, LA Galaxy logró igualar antes del descanso, dejando el partido abierto y emocionante. Fue en el complemento cuando Messi demostró su influencia. Con gran visión y precisión, tomó la pelota desde tres cuartos de cancha, superó a dos rivales y clavó un remate imposible que significó el 2-1, encendiendo al estadio y asegurando la ventaja para su equipo.
El cierre del encuentro tuvo otro momento de magia: Messi se despachó con un taco excepcional para habilitar a Luis Suárez, quien definió con calidad para sentenciar el 3-1 final. Con este rendimiento, Inter Miami reafirma su posición en la Conferencia Este, ubicándose cuarto con 45 puntos, a seis del líder Philadelphia Union y con tres partidos menos disputados.
Más allá de la victoria, el regreso de Messi es un mensaje claro: está en plenitud y listo para los próximos desafíos, incluido el enfrentamiento ante Tigres de México por la Leagues Cup, programado para el miércoles 20 de agosto. Su impacto no solo se mide en goles y asistencias, sino en la confianza y el liderazgo que aporta al equipo en momentos decisivos.