El mundo del fútbol volvió a quedar pendiente de Lionel Messi, esta vez por una situación que genera incertidumbre en la previa de un partido decisivo. El capitán de Inter Miami no trabajó junto a sus compañeros en la última práctica y, aunque desde el cuerpo técnico evitaron confirmar su ausencia, el panorama de cara al cruce con Tigres por los cuartos de final de la Leagues Cup mantiene en vilo a los hinchas.
El partido, programado para este miércoles a las 21:00 (hora de Argentina), es clave para el equipo que dirige Javier Mascherano, que buscará seguir en carrera frente a un rival de jerarquía como el conjunto mexicano. Sin embargo, la noticia de que Messi entrenó diferenciado encendió las alarmas. El propio entrenador aclaró en conferencia de prensa que la decisión dependerá de cómo evolucione en las próximas horas y, sobre todo, de las sensaciones que tenga el jugador.
La Pulga, de 38 años, venía de sumar minutos el pasado fin de semana en la Major League Soccer tras dejar atrás una molestia muscular que lo había marginado de los partidos ante Necaxa, Pumas y Orlando City. En su regreso frente a Los Ángeles Galaxy incluso se dio el gusto de convertir un gol y repartir una asistencia en la victoria por 3 a 1, aunque el DT advirtió que no se lo notó al “cien por ciento cómodo”.
Esa falta de plenitud física volvió a quedar en evidencia este martes, cuando el rosarino no participó del trabajo colectivo. La preocupación se incrementa porque su regreso había sido tomado como una señal positiva, no solo para Inter Miami, sino también pensando en la Selección Argentina, donde Scaloni lo incluyó en la prelista de convocados para la última doble fecha de Eliminatorias.
De momento, Messi no está descartado y su participación dependerá de la evolución que muestre en las horas previas al choque. En Miami nadie quiere perderse la magia de su capitán y, en Buenos Aires, la noticia se sigue con atención: la salud futbolística del astro siempre es una cuestión de interés mundial.