La calma regresó a Boca después de un largo período de turbulencias. El triunfo frente a Independiente Rivadavia no solo significó cortar la peor racha sin victorias en la historia del club, sino que también le permitió a Miguel Ángel Russo ganar tiempo y confianza para trabajar con mayor serenidad. Ahora, en la antesala del próximo compromiso, el entrenador evalúa si mantiene el mismo once que consiguió la primera alegría de su ciclo o si introduce un cambio clave con Alan Velasco como protagonista.
La actuación de Carlos Palacios volvió a dejar dudas y esa irregularidad abre la puerta a la inclusión de Velasco, quien atraviesa un momento especial tras convertir en Mendoza el gol que selló el 3-0. Su emoción desbordada y las lágrimas en pleno Malvinas Argentinas reflejaron la carga que venía arrastrando desde su llegada, marcada por la presión del alto costo de su pase y el penal fallado ante Alianza Lima. Para Russo, apostar por su buen momento podría ser una manera de terminar de consolidarlo en un equipo que busca recuperar identidad ofensiva.
En defensa, el panorama ofrece abundancia de alternativas. Marco Pellegrino se afianzó con actuaciones sólidas y desplazó a Ayrton Costa, que parecía fijo tras el Mundial de Clubes. La incógnita pasa por definir si su compañero de zaga será Nicolás Figal o Lautaro Di Lollo, quien dejó buenas impresiones en su última presentación. Por los laterales, Juan Barinaga mantendrá la banda derecha y Lautaro Blanco pelea por el sector izquierdo, aunque Costa también aparece como variante.
El mediocampo parece tener menos interrogantes. Leandro Paredes y Rodrigo Battaglia se consolidaron como el eje central del equipo, mientras que Brian Aguirre seguirá sumando minutos tras un rendimiento convincente. En ataque, Russo planea insistir con el doble nueve que conforman Edinson Cavani y Miguel Merentiel, dupla que todavía no explotó en su máximo potencial, pero que continúa siendo la apuesta del DT.
La gran decisión pasa entonces por Velasco: mantener la base que ganó en Mendoza o potenciar a un futbolista que pide pista desde la confianza que le dio el gol. Russo tiene la última palabra y Boca, una expectativa renovada.