Lionel Messi volvió a ser protagonista excluyente en la noche de Miami. Con un doblete en apenas once minutos, el capitán argentino lideró la remontada del equipo de Javier Mascherano en la victoria 3-1 frente a Orlando City por las semifinales de la Leagues Cup, un triunfo que lo deposita en la gran final del certamen.
El partido comenzó cuesta arriba para Las Garzas. Sobre el cierre del primer tiempo, el croata Marco Pasalic abrió el marcador para Orlando, golpeando a un Inter Miami que no encontraba claridad en ataque. Sin embargo, la polémica se apoderó del encuentro cuando, tras un centro desde la izquierda de Jordi Alba y un cabezazo débil de Tadeo Allende, el árbitro hondureño Walter Ramos sancionó un discutido penal y expulsó al defensor David Brekalo por doble amarilla.
En ese contexto cargado de tensión, Messi tomó la responsabilidad. Desde los doce pasos, ejecutó con precisión hacia la derecha del arquero Pedro Gallese y estableció el empate. “Quería estar, desde que volví con Galaxy y sentí una molestia no me sentía cómodo. Me preparé para jugar este partido. Sabía lo importante que era, el rival, muy complicado… En el primer tiempo me sentía un poquito con miedo, pero en el segundo me solté un poco más”, explicó tras el encuentro.
Con la igualdad en el marcador, Inter Miami se envalentonó y encontró en su capitán la llave para quebrar la resistencia rival. Apenas once minutos después del primer tanto, el rosarino de 38 años se filtró en el área, combinó de primera con Jordi Alba y definió con un potente zurdazo cruzado imposible para Gallese. Un golazo que desató la euforia en el DRV PNK Stadium y que ratifica la vigencia del 10.
La cifra es elocuente: Messi acumula 22 goles en 26 partidos disputados esta temporada con Inter Miami y ya suma 61 conquistas con la camiseta rosa. Su impacto trasciende lo estadístico y se refleja en el liderazgo dentro de un equipo que sueña con seguir escribiendo historia.
En tiempo de descuento, la fiesta se completó con la aparición de Telasco Segovia. El venezolano, asistido por Luis Suárez, definió con sutileza por encima de Gallese y selló el 3-1 definitivo que clasificó a los de Florida a la final del torneo. El próximo domingo, Inter Miami se medirá ante el ganador de la otra semifinal entre LA Galaxy y Seattle Sounders.
El triunfo no solo fortalece al plantel de Mascherano, sino que ratifica la influencia de Messi, quien además fue convocado por Lionel Scaloni para la doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas. Argentina, ya clasificada al Mundial 2026, enfrentará a Venezuela en el Monumental el 4 de septiembre y a Ecuador en Guayaquil el 9.
Messi vuelve a demostrar que su talento y determinación son capaces de cambiar la historia de un partido. Inter Miami lo sabe, y por eso sueña con una nueva consagración de la mano del mejor del mundo.