Scaloni en conferencia de Argentina

Lionel Scaloni atraviesa un momento de reflexión en su ciclo al frente de la Selección Argentina. El técnico que condujo al equipo a conquistar la Copa América en 2021 y 2024, y al histórico título en el Mundial de Qatar 2022, habló sobre la huella que desea dejar con este grupo que todavía sueña con repetir la gloria en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026. Con un mensaje que trasciende lo futbolístico, aseguró: “Sueño con que pueda repercutir en el día a día de cualquier chico, de la manera de comportarse, de jugar al fútbol, de afrontar cada desafío. Quisiera que se tome como ejemplo”.

Desde su llegada tras Rusia 2018, Scaloni acumuló más de 80 partidos oficiales en el banco, con un balance sobresaliente que lo ubica como uno de los entrenadores más exitosos en la historia albiceleste. Sin embargo, el DT insiste en que lo que pretende no se mide únicamente en estadísticas. “Me gustaría que se tome como ejemplo. No es fácil pero sería lindo que, dentro de 20 años, podamos pensar que esa Selección ha dejado un legado, no solamente futbolístico. Una enseñanza de que juntos todo se puede. O no todo, pero sí es mucho más fácil. Sería gratificante porque ya pasaría lo deportivo. Si tenemos que dejar algo, sería mejor por ese lado”, señaló en diálogo con AFA Estudio.

Más allá de los triunfos y la idolatría alcanzada, Scaloni admitió que no suele mirar hacia atrás ni detenerse en lo logrado. “No me gusta mirar para atrás. Seguramente, dentro de 10 ó 15 años sí. Sobre todo, cuando no esté en el rol de entrenador, a lo mejor una caricia en ese momento viene bien. Ahora, no me da. No me gusta verme, me pone incómodo, aún estando solo. Creo que dentro de 10 ó 15 años lo disfrutaré mucho más que ahora”, confesó.

El entrenador de 47 años también se permitió hablar de su vida cotidiana y de cómo cambió su vínculo con el fútbol en estos últimos años. “Ahora aprendí a desenchufar. Sigo viendo, pero no me pongo a ver, por decir, Matienzo de Pujato contra Atlético Pujato. Antes lo hacía. Yo sabía que me despertaba y tenía los cortes de todos los argentinos o cosas nuevas que están haciendo algunos clubes o selecciones, pero necesitaba verlo”, reconoció.

Finalmente, dejó una reflexión que describe su evolución personal después de la exigencia máxima que significó el Mundial: “Aprendí. Después de Qatar estaba saturado. No lo decía, pero necesitaba desconectar. Hoy soy bastante más light. Se jugó el Mundial de Clubes y he visto pocos partidos. Antes, si estaba en la ciudad y no llegaba a un partido me volvía loco. No me podía perder un minuto y medio. Hoy ya no. En eso, creo que mejoré”.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.