River Plate se despidió de la Copa Libertadores 2025 en una noche intensa y cargada de emociones en el Allianz Parque de São Paulo. El conjunto dirigido por Marcelo Gallardo llegaba con la necesidad de revertir la derrota sufrida en la ida en el Monumental y, durante varios minutos, estuvo muy cerca de soñar con la remontada. Sin embargo, Palmeiras mostró su jerarquía en el segundo tiempo y terminó sellando el 3-1 definitivo que lo clasificó a las semifinales del torneo continental.
El encuentro comenzó con el Millonario decidido a arriesgar y, apenas a los siete minutos, Maximiliano Salas conectó de cabeza un preciso centro de Juan Fernando Quintero para abrir el marcador. Ese tanto no solo encendió la ilusión de los hinchas riverplatenses, sino que también obligó a los locales a modificar su plan de juego, ya que el resultado parcial dejaba abierta la serie. River incluso tuvo opciones claras para ampliar la ventaja: Kevin Castaño y el propio Salas desperdiciaron oportunidades que pudieron haber cambiado la historia.
En el complemento, Palmeiras reaccionó y encontró el empate gracias a la potencia de Vitor Roque, que aprovechó un rebote de Armani. A partir de ese momento, el partido se inclinó definitivamente a favor de los brasileños. La expulsión de Marcos Acuña, tras cometer un penal sobre Facundo Torres, terminó siendo el golpe que desequilibró la balanza. Desde los doce pasos, José Manuel López no falló y colocó el 2-1, dejando a River con diez hombres y sin respuestas. En el cierre, el propio delantero argentino firmó un doblete con un remate al ángulo que decretó el 3-1 final.
River, que sufrió además la lesión de Juan Carlos Portillo en el primer tiempo, quedó eliminado tras un global de 5-2 y con la sensación de que la serie se le escapó en detalles puntuales. Palmeiras, en cambio, celebró ante su gente y se instaló nuevamente entre los cuatro mejores de América, confirmando por qué es uno de los grandes candidatos a levantar la Copa.