Boca Juniors atraviesa una etapa decisiva en el Torneo Clausura 2025. Luego de dos años sin participar en la Copa Libertadores, el equipo de Miguel Ángel Russo encara las últimas seis fechas con la obligación de sumar fuerte para asegurar su regreso al certamen más importante del continente. Con 47 puntos en la tabla anual, el Xeneize hoy se encuentra fuera de la zona de clasificación directa y depende tanto de sus resultados como de los tropiezos de sus rivales para cumplir el objetivo.
El actual formato del campeonato deja en claro que solo los tres primeros equipos de la tabla anual accederán a la Libertadores, aunque el tercero deberá disputar el repechaje. Boca, que en la edición pasada quedó eliminado precisamente en esa instancia, apunta ahora a evitar ese camino y entrar directo. Los antecedentes son claros: entre 2022 y 2024, los equipos que ingresaron de forma directa promediaron alrededor del 55% de los puntos en juego. En base a esa estadística y al nuevo formato de 32 fechas, el conjunto azul y oro debería alcanzar al menos los 58 puntos, lo que implica ganar cuatro de los seis partidos restantes o bien obtener tres victorias y dos empates.
Sin embargo, las últimas fechas no dejaron los resultados esperados. El empate frente a Central Córdoba y la derrota ante Defensa y Justicia complicaron el panorama y generaron preocupación en el cuerpo técnico. Actualmente, Boca está igualado con Argentinos Juniors pero detrás por diferencia de gol, mientras que Rosario Central y River dominan la cima de la tabla.
Aun así, el equipo mantiene la esperanza. Los posibles liberados de cupos por campeones de la Copa Argentina, Libertadores o Clausura podrían jugar a favor del Xeneize. Russo, consciente de lo que está en juego, trabaja en mejorar la definición, uno de los principales déficits del equipo, con el objetivo de recuperar terreno y sellar el ansiado regreso a la Libertadores 2026.