La derrota por 2 a 1 frente a Rosario Central dejó huellas en River, tanto en lo futbolístico como en lo anímico. El equipo de Marcelo Gallardo, que venía con una racha irregular, perdió terreno en la tabla anual y cayó al tercer puesto, detrás de Boca y del propio Central, quedando por ahora fuera del acceso directo a la fase de grupos de la Copa Libertadores. En medio de este escenario, el “Muñeco” tomó una decisión poco habitual: darle dos días de descanso al plantel antes de retomar los entrenamientos el próximo miércoles en el predio de Ezeiza.
El entrenador busca que sus jugadores recarguen energías y despejen la mente tras un encuentro marcado por las polémicas y la frustración. Gallardo considera que el aspecto mental será fundamental para afrontar los compromisos decisivos que se avecinan, con River aún en carrera en la Copa Argentina, torneo en el que alcanzó las semifinales luego de eliminar a Racing y que podría darle un pase directo a la Libertadores.
El próximo desafío será el domingo en el Monumental ante Sarmiento de Junín, un partido clave para recuperar terreno en la tabla y volver a la senda del triunfo. Sin embargo, el panorama no es sencillo. Gallardo no podrá contar con varias de sus figuras: Gonzalo Montiel, Marcos Acuña, Lautaro Rivero, Matías Galarza, Juan Fernando Quintero y Kevin Castaño fueron convocados por sus selecciones, mientras que Maximiliano Salas y Juan Carlos Portillo deberán cumplir sanción tras ser expulsados ante Central.
Además, el cuerpo técnico sigue de cerca la evolución de Sebastián Driussi y Enzo Pérez, quienes podrían reaparecer si responden bien en los próximos entrenamientos, mientras que Gonzalo Martínez y Maximiliano Meza continuarán al margen. Luego de Sarmiento, River enfrentará a Talleres, Gimnasia y Boca en una seguidilla decisiva, antes de disputar la semifinal de la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia, prevista para el 24 de octubre.