El Club Atlético Boca Juniors emitió en la noche del lunes un comunicado oficial que trajo alivio y preocupación a la vez entre los hinchas. Luego de varios días de silencio y rumores sobre la situación de Miguel Ángel Russo, la institución informó que su entrenador se encuentra bajo internación domiciliaria, con pronóstico reservado y seguimiento médico constante tanto de su equipo personal como del cuerpo médico del club. El mensaje, difundido a través de las redes oficiales de Boca, expresó también el acompañamiento a Russo y su familia en este delicado momento.
El técnico, de 69 años, atraviesa un complejo cuadro de salud producto de una larga lucha contra el cáncer de vejiga y de próstata, diagnóstico que mantiene desde 2017. En las últimas semanas, Russo había sido hospitalizado en tres ocasiones debido a complicaciones derivadas de su enfermedad, motivo por el cual fue licenciado de sus funciones desde fines de septiembre. Su última aparición al frente del equipo fue el 21 de ese mes, durante el empate 2-2 frente a Central Córdoba en La Bombonera, donde se lo vio visiblemente cansado y permaneció todo el partido sentado en el banco.
Desde que se conoció la noticia, el mundo del fútbol se unió en muestras de apoyo hacia el histórico entrenador. Figuras de distintos clubes enviaron mensajes de aliento, entre ellos Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, quien compartió en redes una foto junto a Russo y escribió “Mucha fuerza, Miguel”. En tanto, dentro del plantel xeneize, la emoción también fue evidente. Tras la goleada 5-0 ante Newell’s, el ayudante de campo Claudio Úbeda, quien asumió el rol de director técnico interino, dedicó la victoria a Russo y aseguró que el cuerpo técnico continúa tomando decisiones en contacto permanente con él.
Leandro Paredes, capitán del equipo, se sumó al gesto con palabras cargadas de afecto: “Esta victoria es para Miguel, es la cabeza del grupo y lo sentimos muy cerca aunque no esté en el día a día. Le mandamos toda nuestra fuerza”.
Miguel Ángel Russo atraviesa su tercer ciclo como entrenador de Boca, tras haber conquistado la Copa Libertadores 2007 en su primera etapa y haber sumado títulos locales en su regreso entre 2020 y 2021. Su figura, profundamente respetada por jugadores y dirigentes, continúa siendo símbolo de trabajo, templanza y compromiso. Hoy, el deseo de todo el fútbol argentino es uno solo: su pronta recuperación.