River Plate atraviesa un momento clave en el Torneo Clausura y necesita reaccionar. Tras tres derrotas consecutivas frente a Atlético Tucumán, Deportivo Riestra y Rosario Central, el equipo de Marcelo Gallardo intentará reencontrarse con la victoria este domingo desde las 19.15 en el estadio Monumental, cuando reciba a Sarmiento de Junín por la fecha 12 de la Zona B. El encuentro será determinante no solo para acercarse nuevamente a los puestos de vanguardia, sino también para mantener la tercera posición en la tabla anual, donde suma 49 puntos, apenas uno menos que Boca y cuatro por debajo de Rosario Central.
Para este compromiso, el entrenador planifica un equipo con variantes en todas las líneas. Las ausencias por convocatorias a selecciones nacionales, lesiones y sanciones obligaron al cuerpo técnico a reestructurar la formación. Según lo trabajado en los últimos entrenamientos, la probable alineación sería con Franco Armani en el arco; Fabricio Bustos, Lucas Martínez Quarta, Paulo Díaz y Milton Casco en defensa; Giuliano Galoppo, Agustín De La Cuesta, Nacho Fernández y Santiago Lencina en el mediocampo; mientras que Maximiliano Salas y Sebastián Driussi formarían el ataque. La buena noticia para Gallardo es el regreso de Driussi, recuperado de una lesión que lo mantuvo al margen durante las últimas semanas.
Entre las bajas más sensibles aparecen nombres importantes. Enzo Pérez continúa en la etapa final de su recuperación, mientras que Germán Pezzella, Pity Martínez y Giorgio Costantini siguen lesionados. A ellos se suman los jugadores convocados por sus selecciones, como Marcos Acuña, Gonzalo Montiel y Juanfer Quintero, además de la suspensión de Juan Portillo. Con un plantel reducido y la presión de los resultados, el técnico millonario apostará a una mezcla de experiencia y juventud para intentar cortar la racha negativa.
El duelo ante Sarmiento representa mucho más que tres puntos: será una prueba de carácter para un River que necesita reafirmar su identidad futbolística y demostrar que sigue siendo candidato. Gallardo lo sabe, y por eso buscará que el Monumental vuelva a ser el escenario del despegue.