En una tarde cargada de emociones en La Bombonera, Boca Juniors sufrió un duro golpe al caer por 2 a 1 frente a Belgrano, en el marco de la fecha 13 del Torneo Clausura. El equipo de Claudio Úbeda, que venía de golear a Newell’s y buscaba consolidarse en lo más alto de la tabla anual, no logró sostener su dominio inicial y terminó siendo superado por la efectividad del conjunto cordobés, que dio el gran golpe de la jornada.
Durante el primer tiempo, el Xeneize manejó los tiempos y generó las mejores situaciones de peligro. Miguel Merentiel y Milton Giménez estuvieron cerca de abrir el marcador, pero la figura de Thiago Cardozo y la falta de precisión en los últimos metros mantuvieron el cero. Sin embargo, todo cambió en el complemento: una revisión del VAR determinó penal para la visita por una infracción de Lautaro Di Lollo sobre Lucas Passerini. El propio delantero se hizo cargo y definió con calma al medio del arco, adelantando al Pirata en el marcador.
El desconcierto se apoderó de Boca y, apenas unos minutos después, Belgrano volvió a golpear. Lucas Zelarayán ejecutó un centro venenoso desde la derecha, que terminó desviándose en Leandro Paredes y convirtiéndose en el segundo tanto del visitante. A pesar del golpe anímico, el ingreso de Exequiel Zeballos revitalizó al equipo local: el “Changuito” descontó con una gran jugada individual y encendió la ilusión de la remontada. Sin embargo, entre las atajadas de Cardozo y el travesaño, Belgrano logró resistir hasta el final y quedarse con una victoria histórica en Buenos Aires.
El resultado deja a Boca comprometido en la lucha por la clasificación directa a la Copa Libertadores 2026. Con esta derrota, el Xeneize cayó al tercer puesto de la tabla anual, que solo otorga un cupo a la fase previa. En cambio, el conjunto de Ricardo Zielinski celebró tres puntos vitales que lo acercan a los puestos de clasificación y confirman su buen momento futbolístico.