El paso de Darío Benedetto por Newell’s Old Boys llegó a su fin antes de lo previsto. El delantero, que había arribado en junio con la ilusión de relanzar su carrera, rescindió su contrato con el club rosarino luego de que el entrenador interino Lucas Bernardi le comunicara que no sería tenido en cuenta para lo que resta del torneo. De esta manera, el “Pipa” cierra una etapa breve y opaca, marcada por lesiones, bajo rendimiento y la falta de gol.
Tras la salida de Cristian Fabbiani, Bernardi asumió el mando del plantel profesional hasta fin de año y, en sus primeras decisiones, definió la desvinculación del exdelantero de Boca. Según trascendió, la charla entre ambos fue cordial, pero directa: el técnico le expresó que no formaba parte de su planificación deportiva, y el jugador aceptó rescindir su vínculo de común acuerdo. Horas más tarde, el club oficializó la noticia con un comunicado en sus redes sociales, deseándole éxitos en su próxima etapa.
El paso de Benedetto por la Lepra no cumplió con las expectativas. En nueve presentaciones oficiales, no logró convertir ningún gol y debió atravesar varias interrupciones por molestias musculares. Además, quedó en el recuerdo el penal fallado ante Belgrano en Córdoba, un episodio que reflejó el difícil momento futbolístico que atravesaba el atacante.
El delantero, de 35 años, se retira de Newell’s dejando una sensación de decepción entre los hinchas, quienes habían recibido su llegada con entusiasmo por su experiencia y jerarquía. Con su salida, el club busca reordenar su plantel de cara al cierre del Clausura y evaluar refuerzos para la próxima temporada. Por su parte, Benedetto queda en libertad de acción y con la posibilidad de definir su futuro, mientras su nombre vuelve a sonar en el mercado argentino y del exterior, aunque sin certezas sobre cuál será su próximo destino.
