El futuro del arco de Boca Juniors comienza a definirse con antelación. Según trascendió en las últimas horas, Juan Román Riquelme y su equipo de trabajo ya están evaluando posibles incorporaciones para la temporada 2026, ante la irregularidad que mostraron los actuales guardametas del plantel durante el año. Ninguno tiene asegurado su continuidad, por lo que en el Consejo de Fútbol comenzaron a moverse en busca de alternativas que garanticen seguridad y proyección bajo los tres palos.
El presidente de Boca tiene tres nombres apuntados en su lista. El primero es Tomás Marchiori, arquero de Vélez Sarsfield, quien ya había estado en carpeta a comienzos de año antes de que el club se inclinara por Agustín Marchesín. En el Xeneize consideran que el futbolista de buen presente en el Fortín podría ser una opción sólida para el futuro, aunque saben que otros equipos también lo siguen de cerca.
El segundo candidato es Juan Musso, actual suplente de Jan Oblak en el Atlético Madrid. El ex Racing y Udinese no ha tenido continuidad bajo la dirección técnica de Diego Simeone, por lo que una posible salida a mitad de año no se descarta. Su experiencia europea y su pasado en el fútbol argentino lo convierten en una opción atractiva para Boca.
Finalmente, Paulo Gazzaniga, del Girona de España, también figura entre los posibles apuntados. Aunque el arquero vive una temporada complicada con su club, su trayectoria y nivel lo posicionan como otro nombre a considerar si Boca decide avanzar por un refuerzo extranjero.
Por ahora, Riquelme mantiene el hermetismo habitual, pero todo indica que el próximo mercado podría traer novedades importantes en el arco azul y oro.